El Modelo Triaxial de Valores

En: S. García. Intligeencia de Valores.(En preparación)

 

Los valores finales e instrumentales de Milton Rokeach

En psicología social ya es un clásico la clasificación de valores en «finales» e «instrumentales» que planteó el profesor de la Universidad de Michigan Milton Rokeach en la década de 1950.

Los valores finales corresponden a lo que deseamos llegar a aportar, a tener y a ser al final de una vida bien vivida, así como lo que deseamos para el mundo. También las organizaciones tienen valores finales, que habitualmente se formulan bajo los conceptos de visión estratégica o sueño de lo que se quiere llegar a ser, y de misión, razón de ser o lo que se compromete a aportar a sus diferentes grupos de interés.

Los valores son elecciones estratégicas, por supuesto. Pero no lo son solo los valores finales o, lo que es lo mismo, lo que decides hacer con la empresa de tu vida. También resultan elecciones tácticas instrumentales la manera con que elegimos alcanzar los valores final en el viaje por la vida. Por ejemplo, tomar la decisión de ser humilde, esforzado y alegre constituye una elección estratégica de primer nivel para el buen vivir. A estos valores necesarios para alcanzar los valores finales los podemos llamar valores instrumentales.

Milton Rokeach propuso hace más de medio siglo que los valores instrumentales se clasificaran en valores éticos y en valores de competencia. Ejemplos de valores de competencia son la resolución, la imaginación, la valentía, la lógica o la disciplina. Habitualmente, a los valores de competencia se les denomina simplemente «competencias» o «talentos», y se reserva el concepto de «valores» para los valores éticos.

Los valores éticos responden a la pregunta de cómo me debo comportar con los demás, mientras que los valores de competencia hacen referencia a la valía que hay que tener para competir en la vida.

 

 

El Modelo Triaxial de Valores (MTV): éticos, pragmáticos y poiéticos

A mi juicio, tal como se refleja en la figura 6 y la tabla 5. los valores de competencia que propuso Milton Rokeach pueden ser de dos tipos: valores pragmáticos (resolución, disciplina, eficacia, etc.) y valores poiéticos (imaginación, alegría, valentía, etc.). Dado su carácter especialmente generativo, a los valores emocionales también los denomino valores poiéticos, término derivado de la palabra griega poiesis que significa generar, parir o crear. En el Diccionario Comentado de Valores Trixiales (Anexo 1) se exponen algunos de los más significativos de todos ellos.

 

 

Figura 6. Una nueva propuesta de clasificación de los valores finales e instrumentales según el Modelo Triaxial de Valores (MTV)

 

 

A esta clasificación de valores instrumentales en valores éticos, pragmáticos y poiéticos, mutuamente complementarios, la denomino Modelo Triaxial de Valores (MTV), en homenaje a la axiología y por tener tres ejes. Como veremos en el siguiente capítulo, cada uno de estos ejes da lugar a tres formas igualmente complementarias de capacidad de elegir o “Inteligencia” de valores: la Inteligencia Ética, la Inteligencia Pragmática y la Inteligencia Poiética.

Mientras que los valores pragmáticos son de carácter más racionalista, técnico, de gestión y orientación al control, los valores poiéticos son de carácter más generativo y orientados a la expansión y al desarrollo. La creación de empresas –y de riqueza material– depende tanto o más de valores poiéticos de desarrollo que de valores pragmáticos de control. El nacimiento y la revitalización de todo proyecto, ya sea empresarial o de cualquier otro tipo, depende del oportuno equilibrio entre  valores poiéticos generadores de nuevas posibilidades de acción, como la imaginación, la libertad y el entusiasmo y valores pragmáticos como el esfuerzo, la simplicidad o la eficiencia.

 

 

 

Tabla 5. Modelo triaxial de equilibrio de valores instrumentales (MTV). Principales valores integrantes de cada uno de los tres ejes.

VALORES ÉTICOS

Valores de competencia

VALORES PRAGMÁTICOS

VALORES EMOCIONALES- GENERATIVOS (“POIÉTICOS”)

Agradecimiento, autenticidad, diálogo, generosidad, honradez, humildad, justicia, reconocimiento, respeto, responsabilidad, servicio, solidaridad.

Análisis, colaboración, comunicación, constancia, eficacia, eficiencia, orden, prudencia, realismo, resolución, rigor, simplicidad.

 

Alegría, apertura, armonía, curiosidad, diversión, entusiasmo, espontaneidad, imaginación, iniciativa, intuición, libertad, optimismo, valentía.

METAVALORES

Amor compasivo

Coherencia de acción

Confianza creativa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los valores pragmáticos son esenciales para la aplicación eficaz de las nuevas ideas y la innovación, para el mantenimiento del estatus quo y, en definitiva, para la administración de la riqueza generada desde los valores poiéticos. Así, la obsesión por el desarrollo puede caer con facilidad en una inocencia que descuide la necesidad de control y gestión de los recursos de El Sistema.

En este sentido podemos decir que los valores pragmáticos son más propios de gestores y administradores, y que los poiéticos lo son de líderes y emprendedores. Ambos se deben armonizar, lo que ni quiere decir que se deba buscar un punto medio, sino una articulación de forma juiciosa y oportuna.

 

Tabla 5. Complementariedad de los valores instrumentales de competencia correspondientes al eje pragmático de control y al eje emocional de desarrollo

EJE DE VALORES PRAGMATICOS

 

 

EJE DE VALORES EMCIONALES-GENERATIVOS (“POIETICOS”)

 

Control

Calidad

Centralización

Aplicación

Optimización

Planificación

Orden

Análisis

Ausencia de problemas

Obediencia

Persistencia

Compromiso

No generar desperdicios

Certeza

Seriedad

Acción

Organización, estructura

Confianza

Calidez

Autoorganización

Imaginación

Potenciación

Aprendizaje en la acción

Variedad

Intuición

Riesgo y aprendizaje de errores

Iniciativa

Flexibilidad

Pasión

No limitar oportunidades

Debate

Alegría

Provocación

Improvisación, espontaneidad

 

Metavalores del MTV: confianza, amor y coherencia

Un meta-valor es algo valioso que está más allá de lo habitual, y en el caso del Modelo Triaxial identifico tres metavalores: la confianza, el amor y la coherencia, que cuando se convierten en formas de ser, surgidas desde un estado de Presencia estable, adquieren una enorme fuerza vital.

La coherencia es el metavalor absolutamente necesario para vincular lo que se piensa, lo que se siente, lo que se dice y lo que se hace, como veremos en el cpiatulo 9. Forma parte esencial de la Inteligencia Pragmática necesaria para vivir, para sobrevivir y para liderar.

La confianza o creencia en uno mismo y en los demás también es un metavalor esencial de vida y de auténtico liderazgo, imprescindible para atreverse a actuar, a potenciar a los demás y a ser creativo, siendo la base de la Inteligencia Poética (capítulo 8).

Finalmente, pero no ello menos importante, está el metavalor del amor compasivo, la fuerza evolutiva necesaria para que los homínidos lleguemos a convertirnos en seres plenamente humanos y podamos desarrollar nuestra Inteligencia Ética (capítulo 7).

 

La ética, la lógica y la pasión de Aristóteles

El MTV se sustenta en el saber clásico. Aristóteles proponía la tríada de logos, pathos y ethos al hablar de la capacidad retórica persuasiva:

 

·      El logos es la palabra razonable, la lógica y el diálogo práctico para comunicarse e inducir a cambios juiciosos y eficientes, legítimos y mantenidos en el tiempo; sobre todo cuando consiste en la aplicación realista de ideas inspiradas o generadas en el territorio emocional del pathos y reguladas a nivel relacional desde la esencia del ethos o morada interior del Ser.

·      El pathos es la pasión original, impulsiva, entusiasta y espontánea para conmover e inducir cambios de la realidad a través del logos y del ethos. Su persistencia aislada de estas otras dos instancias puede llevar a agotamientos poco pacientes, poco compasivos y poco saludables, que incluso pueden favorecer patologías funcionales o somáticas.

·      El ethos o morada interior del Ser es la razón compasiva esencial de donde brota la interacción de todas las lógicas y todas las pasiones auténticamente legitimadas y humanamente sostenibles en el tiempo.

 

Cuando el logos y el pathos surgen de un ethos propio y genuino, su capacidad de influencia persuasiva y transformadora de la realidad se expresa en toda su plenitud.

El logos, la palabra lógica y racional, se asociaría con los valores pragmáticos; el pathos, la pasión o vehemencia, correspondería al eje de los valores poiéticos; y el ethos sería el eje de los valores éticos.

Por otra parte, el mismo Aristóteles distinguía entre la praxis, que es una acción concreta que lleva en sí misma su propio fin, y la poiesis, que es la energía creativa que la hace posible.

 

El triple sentido de la vida: disfrute, intercambio y legado

Hay una revolución pendiente: la revolución del sentido. Hasta que no se despierte la necesidad de un sentido más pleno y equilibrado de nuestra existencia individual y colectiva seguiremos como estamos, que no está nada mal para los que estamos relativamente bien.

La revolución del sentido cuestiona los excesos y las carencias de valores del paradigma capitalista dominante. Responde a las preguntas de ¿qué es lo que nos sobra y qué es lo que nos falta para que nuestra existencia como individuos tenga pleno sentido?. ¿ Nos sobran o nos faltan estructuras?. ¿ Nos sobran o nos falta imaginación?

La revolución del sentido plantea la necesidad de liberar y armonizar valores. Cuanto más valor (o cuanto más sentido) tiene para la persona la acción que realiza, más se compromete a dar lo mejor de sí misma o, lo que es lo mismo, más le entusiasma hacer la cosas, incluido el trabajo.

Según Juan Antonio Pérez López,[1] existen tres posibles niveles de valor, satisfacción o sentido motivador de una conducta: utilitario, intrínseco y trascendente. Estos tres niveles de sentido tienen una estrecha correspondencia con la Inteligencia de Valores Triaxial:

 

·      Sentido utilitario o extrínseco: satisfacción que para quien realiza una determinada conducta supone la reacción de intercambio práctico con el entorno, que reacciona suministrando, por ejemplo, seguridad, dinero o prestigio. Se asocia a la elección de valores pragmáticos.

·      Sentido emocional o intrínseco; satisfacción que supone para el emprendedor la ejecución en sí misma de una determinada conducta, con independencia de los efectos externos de la acción. Se relaciona con la capacidad de imaginar, aprender, disfrutar y relacionarse de forma emocionalmente positivas con quienes le rodean, por lo que se asocia a los valores poiéticos.

·      Sentido trascendente: satisfacción que la acción produce en personas distintas a quien la ejecuta, que la perciben como útil. Está muy relacionada con la necesidad de orientarse al bien común o de dejar un legado positivo a nuestra paso por la vida, y se asocia a los valores éticos.

 

A modo de ejemplo, estar bien remunerado, pasárselo bien en el trabajo y sentirse útil para los demás a través de lo que uno hace es toda una dicha existencial. Lamentablemente, pocas veces se produce en toda su extensión, tanto por la falta de Inteligencia de Valores a nivel sistémico (capitalismo sin contemplaciones), como a nivel organizativo (falta de un buen diseño psicosocial de los puestos de trabajo) y a nivel individual (agobio, ignorancia…)

 

 

 

Tríadas, tríadas, tríadas

 

La organización triádica de conceptos –como la del Modelo Triaxial de Valores– forma parte de muchas tradiciones culturales desde la antigüedad y se encuentran numerosos ejemplos en todos los campos de la ciencia, la filosofía, la psicología, el psicoanálisis y la religión. Desde la tríada hindú de Brahma, Vishnú y Shiva (el origen, la preservación y la destrucción  creativa) hasta la trinidad cristiana de Padre, Hijo y Espíritu Santo, pasando por la tríada psicoanalítica del superyó (la instancia normativa) , el ello (el impulso o deseo inconsciente) el yo adulto integrador.

Tres son también los reinos de la naturaleza: animal, vegetal y mineral. Tres son los géneros literarios clásicos: épica, lírica y dramática. Tres son los principios de Vitrubio de la arquitectura clásica: firmeza, belleza y utilidad. Tres son los sectores socioeconómicos actuales: público, privado y social (tercer sector). Tres son las dimensiones de resultados de toda empresa plenamente legitimable: “People, Profit and Planet” (“personas, beneficio económico y respeto medioambiental).  Y, lo más divertido de todo, es que “tres cosas hay en la vida: salud, dinero y amor”.



[1] Pérez López, J.A. (1991). Teoría de la acción humana en las organizaciones: la acción personal. Madrid. Rialp.

 

Fotografía: Albert Giralt (www.duarja.com) - Ver fotos a pantalla completa
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